Compartimos parte de una carta de alguien que se encuentra preso en la cárcel de Quatre Camins (Barcelona). Hace unos años conocimos a esta persona cuando pagaba otra condena; salió en libertad y la vida y las dificultades la han empujado de nuevo al agujero. Con una mezcla de sentimientos hemos retomado el contacto.
Marzo 2026. Centro Penitenciario Quatre Camins
Te escribo un día cualquiera, no importa mucho cual.
Ahora aquí dentro y en el terreno que me está tocando desenvolverme, me toca gestionarme todas esas turbulencias y la sensación de vivir como en el infierno. En esos momentos, solo se siente dolor y se pasa mal, creetelo. Son pequeñas cosas que se van acumulando y la mochila es muy pesada ya. Problemas con la familia, el tener la oportunidad de conoceros, que me tocó vivir en la calle, pura y dura calle, mi edad, las causas (son muchas)… Todo se junta en mi cabeza y en mi sentir.
Los estímulos que recibo de mi entorno, me perturban, me violentan. Surgen en mi persona clichés penitenciarios de otros tiempos. Antes aquí dentro había otros hombres, y otras formas de arreglar los conflictos, pues los talegos han cambiado mucho desde que entré por primera vez en el 81. Cuando se vivía con chinches y con ratas y las condiciones eran pésimas, deprimentes. Pero ahora veo lo que hay y, a veces, preferiría vivir con chinches y ratas, porque a pesar de eso existía la palabra, el compañerismo y el respeto. Hombres íntegros que literalmente vivían o morían por la palabra, la lealtad, valores que en general se han ido perdiendo…
Intento que afloren en mi agradables sentimientos para contrarrestar todo esto. Recuerdo a lxs amigxs que me presentaste, aquella comida en el mesón con sus vistas de montañas, las ruinas aquellas donde fuimos, las fotos que nos hicimos… A mi me parecía todo mágico, todo nuevo, lo viví intensamente; la sensación de libertad.
Ahora vuelves a ser la única persona del exterior con quien mantengo contacto. Y sabes que me apasiona escribir, así que al hacerlo contigo me relajo y vuelvo a este hábito aparcado, y de paso ahuyento a algunos de mis demonios. Por cierto, que lleves tanto tiempo y no decaigan tus ideas, es digno de admiración para mi persona.
Hazme saber cuanto tiempo te tardan mis cartas. A este paso, con las nuevas tecnologías, va a llegar el día que el correo se quede completamente obsoleto. Las gentes, la inmensa mayoría, solo encuentra a día de hoy facturas al abrir sus buzones. Con lo bonito que es el carteo y todo lo que significa aquí dentro.
Suerte en tu vida. Abrazos
